Tabla de contenidos
Para la mayoría de empresas, centros de formación y organismos que imparten cursos de forma periódica pero no diaria, alquilar portátiles para cada sesión sale más barato, más flexible y logísticamente más sencillo que mantener un aula fija con equipos propios. La excepción son los centros con formaciones todos los días del año, donde el aula permanente sí se justifica. Este artículo te ayuda a ver en qué lado caes.
El responsable de formación de una empresa industrial tiene que organizar 6 cursos al año para grupos de 25-30 personas. Certificaciones técnicas, onboardings de nuevas incorporaciones, formaciones de producto para la red comercial. Cada curso dura dos o tres días y necesita portátiles con software específico que cambia de una formación a otra.
La pregunta que se hace siempre es la misma: ¿monto un aula fija con 30 ordenadores o alquilo portátiles cada vez que tengo un curso?
Lo que implica realmente mantener un aula fija
Un aula de formación con 30 puestos fijos funciona bien sobre el papel. Siempre disponible, sin depender de nadie, sin esperas. Pero cuando sumas todo lo que hay detrás, los números cuentan otra historia.
Lo primero es el hardware. 30 portátiles o sobremesas de gama media en España cuestan entre 9.000 y 15.000 euros dependiendo de las especificaciones. A eso súmale el mobiliario si la sala no está equipada, la instalación eléctrica con enchufes en cada puesto, el punto de red o el router wifi de capacidad suficiente para 30 conexiones simultáneas, y un proyector o pantalla.
Después viene lo que nadie presupuesta bien. El espacio que ocupa el aula no se puede usar para otra cosa. En una oficina de Madrid o Barcelona, cada metro cuadrado tiene un coste de oportunidad real. Un aula para 30 personas ocupa entre 50 y 70 metros cuadrados que están vacíos cada día que no hay formación.
El mantenimiento IT es continuo: actualizaciones de sistema operativo, parches de seguridad, licencias de software que hay que renovar, antivirus, sustitución de equipos que fallan. Alguien de tu equipo técnico tiene que dedicar tiempo a mantener esos 30 equipos operativos aunque se usen 12 días al año.
Y en el tercer año, los equipos empiezan a quedarse cortos. Baterías que no aguantan la jornada, procesadores que van lentos con las versiones nuevas del software, pantallas con píxeles muertos. La obsolescencia no espera a que amortices la inversión.

¿Qué cambia cuando alquilas portátiles para cada formación?
El modelo es sencillo. Antes de cada curso, indicas cuántos portátiles necesitas, durante cuántos días, con qué software y en qué dirección se entregan. El proveedor los prepara con todo instalado y los entrega en la sala el día que empieza la formación. Cuando termina, los recoge. No almacenas nada, no mantienes nada, no te preocupas por la siguiente actualización de Windows.
Pero lo que realmente cambia el día a día de quien organiza formaciones son cinco ventajas que un aula fija no puede igualar.
- Cada curso con su propia configuración. Una certificación SAP necesita un software distinto al de un onboarding con herramientas de Microsoft 365 o una formación de diseño con Adobe. Con portátiles alquilados, cada lote llega con exactamente lo que ese curso necesita. Con un aula fija, tu equipo de IT tiene que reinstalar y configurar 30 máquinas antes de cada formación y volver a dejarlas como estaban después.
- No necesitas sala permanente. Cualquier espacio se convierte en aula: una sala de reuniones, un hotel, la sede del cliente, un centro de convenciones. El aula va donde va el curso, no al revés. Para empresas con oficinas en varias ciudades o que forman a equipos distribuidos, esto lo cambia todo.
- Escalar sin comprar. Un curso tiene 15 personas, el siguiente 60. Con portátiles alquilados, pides 15 o pides 60. Con un aula fija de 30 puestos, si vienen 60 tienes un problema y si vienen 15 tienes 15 equipos encendidos sin nadie delante.
- Equipos siempre actualizados. Cada formación arranca con portátiles de generación reciente, con baterías al 100% de capacidad y con el sistema operativo en su última versión. No hay degradación acumulada porque los equipos no son tuyos: se usan, se devuelven y el siguiente lote es nuevo.
- Cero gestión entre formaciones. Entre un curso y el siguiente pueden pasar semanas o meses. Con un aula fija, los equipos siguen ahí: ocupando espacio, consumiendo licencias, necesitando actualizaciones periódicas y acumulando polvo. Con el alquiler, entre formaciones tu coste es exactamente cero.
En el programa PISA 2025, NEWE suministró más de 750 portátiles y 200 servidores distribuidos en 43 centros educativos de toda España, incluidas Canarias y Baleares. Cada centro tenía fechas, requisitos técnicos y condiciones de acceso distintas. Todos los equipos llegaron configurados, se usaron durante las pruebas y se recogieron al terminar. Ese nivel de coordinación es el que diferencia alquilar hardware de alquilar un servicio completo.
Lo que cuestan 6 formaciones al año con cada modelo
Veamos el caso de la empresa industrial del principio. 6 formaciones al año, 30 personas cada una, 2 días por formación. Son 12 días de uso real al año.
| Concepto | Aula fija (año 1) | Alquiler por formación (año 1) |
|---|---|---|
| Hardware | ~12.000 € (30 portátiles × ~400 €) | 0 € (incluido en el servicio) |
| Coste de alquiler por sesión | 0 € | ~9.000 € (6 sesiones × ~1.500 €) |
| Espacio dedicado (50-70 m²) | ~6.000 €/año (coste oportunidad) | 0 € (usas cualquier sala) |
| Mantenimiento IT y licencias | ~2.500 €/año | 0 € (incluido) |
| Electricidad y climatización del aula | ~800 €/año | 0 € |
| Configuración software por curso | ~1.800 € (6 × 5h × 60 €/h IT) | Incluida |
| Depreciación del hardware | ~3.600 € (30% primer año) | 0 € |
| Coste total año 1 | ~26.700 € | ~9.000 € |
| Días de uso al año | 12 de 365 (3,3%) | 12 de 12 (100%) |
El aula fija cuesta casi tres veces más el primer año. Y eso contando solo los costes directos. El coste de oportunidad del espacio es el que más sorprende a los responsables financieros: una sala de 60 m² en una oficina de Madrid o Barcelona puede estar costando entre 400 y 600 euros al mes en alquiler, vacía el 97% del tiempo.
En el año 2 la diferencia se reduce porque ya no hay compra de hardware, pero siguen los costes de espacio, mantenimiento, licencias y electricidad. Y los equipos tienen ya un año más de desgaste.
¿Cómo funciona la logística de alquilar portátiles para un curso?
Si nunca has alquilado equipos para una formación, el proceso tiene cuatro pasos y no necesita más de una semana de antelación.
Primero, defines lo que necesita el curso: número de portátiles, software que tiene que estar instalado (plataformas de formación, herramientas específicas, accesos corporativos), duración y dirección de entrega. Si el curso es en la sede de tu empresa, en un hotel o en un centro de formación externo, da igual: los equipos llegan donde los necesites.
Segundo, el proveedor prepara los portátiles. Los configura uno a uno con el software del curso, los accesos, los perfiles y cualquier ajuste especial. Los prueba antes de embalarlos. En NEWE, los portátiles en alquiler para formaciones llegan con todo funcionando, no con un pendrive y un manual de instalación.
Tercero, los equipos se entregan en la sala antes de que lleguen los asistentes. Tu equipo de formación abre las cajas, coloca los portátiles y arranca el curso. Si hay un problema técnico durante la sesión, el soporte está disponible para resolverlo o sustituir el equipo.
Cuarto, al terminar la formación, el proveedor recoge los portátiles. Tú cierras la sala. No hay desmontaje, no hay almacenamiento, no hay que preparar nada para la próxima vez. La próxima vez es otro pedido nuevo con la configuración que ese curso necesite.
Para formaciones recurrentes, muchas empresas trabajan con un proveedor fijo al que ya solo tienen que decir «igual que el último curso pero con 35 portátiles en vez de 30». La repetición simplifica la gestión, no la complica.
¿Cuándo sí tiene sentido el aula fija?
El alquiler no es siempre la mejor opción. Si tu organización imparte formaciones todos los días laborables con los mismos equipos y el mismo software, el aula fija se justifica.
El perfil claro: centros de formación profesional con clases diarias, academias con cursos continuos de certificación, universidades corporativas con programa formativo permanente, centros de oposiciones con aulas en uso constante. En estos casos, la tasa de utilización es alta (200+ días/año), el software no cambia entre sesiones y el espacio ya está asignado de forma permanente.
Si usas los equipos más de 150 días al año, la amortización empieza a tener sentido económico. Por debajo de eso, los números juegan a favor del alquiler. Y por debajo de 50 días al año, la diferencia es tan grande que mantener un aula fija es difícil de justificar ante cualquier controller financiero.
Tu próxima formación, sin comprar nada
Si organizas cursos varias veces al año pero no todos los días, mantener un aula fija con equipos propios te cuesta más, te ocupa más espacio y te genera más trabajo de mantenimiento que alquilar portátiles configurados para cada sesión.
¿Tienes una formación en las próximas semanas? Pide presupuesto con las fechas, el número de asistentes y el software que necesitas. Recibirás una propuesta cerrada con todo incluido.
